Introducción

Los enlaces permanentes (permálink) son las URLs de tus entradas y páginas. Cuando dejan de funcionar, todo tu sitio se rompe: aparecen errores 404, las páginas no se encuentran y pierdes tráfico. Aquí tienes la solución.

Solución 1: Guarda la configuración de enlaces permanentes (la más fácil)

Este sencillo truco soluciona la mayoría de los problemas:

  • Ve a Ajustes → Enlaces permanentes en tu panel de WordPress.
  • Sin cambiar nada, desplázate hacia abajo y haz clic en «Guardar cambios».
  • Esto regenera las reglas de reescritura y suele arreglar los enlaces rotos.

Solución 2: Regenera el archivo .htaccess

Si lo anterior no funciona, el problema puede estar en el archivo .htaccess.

  • Conéctate a tu servidor vía FTP o cPanel.
  • Localiza el archivo .htaccess en la raíz de tu WordPress.
  • Renómbralo a .htaccess_old (por seguridad).
  • Vuelve a Ajustes → Enlaces permanentes y guarda los cambios. WordPress creará un nuevo .htaccess.

Solución 3: Desactiva plugins en conflicto

A veces un plugin (especialmente de caché como W3 Total Cache) interfiere con los enlaces permanentes.

  • Desactiva todos tus plugins.
  • Vuelve a guardar los enlaces permanentes.
  • Reactiva los plugins uno por uno para encontrar el culpable.

Solución 4: Usa la estructura «Nombre de la entrada»

En Ajustes → Enlaces permanentes, selecciona la opción «Nombre de la entrada» (/%postname%/). Es la más limpia y fácil de recordar para SEO.

Solución 5: Vacía la caché

Si usas un plugin de caché, vacíala después de hacer cualquier cambio. Los archivos en caché pueden mostrar información antigua.

Conclusión

Los problemas de enlaces permanentes son frustrantes pero, por suerte, fáciles de solucionar. Empieza siempre por guardar la configuración sin cambios; en el 80% de los casos eso es suficiente. Si no, prueba con el archivo .htaccess.


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